Autodefensa o fosa: la decisión urgente que hemos de tomar las mexicanas

  • “Sus muñecas y piernas estaban atadas, los ojos los tenía vendados… Estaba desnuda, toda llena de golpes… Dos disparos en la cabeza terminaron con su vida”.
  • “María, de nueve años de edad, salió de su casa. Iba a la tienda. Quizá compraría dulces, un refresco o algún encargo de su mamá. No se le volvió a ver con vida. Los medios locales reportaron que su pequeño cuerpo fue hallado dos días después: primero la violaron multitudinariamente y después la apuñalaron”.

Este tipo de encabezados ya son cotidianos en México (y en muchos países del mundo). Me pregunto si en algún momento el horror y la atrocidad perpetrados contra niñas y mujeres por razón de su sexo no eran lo normal. Si en algún momento lo normal era que no aparecieran por todo el país, todos los días, en bolsas de basura, en canales, en maletas o en macabras hogueras improvisadas los cuerpos de niñas y mujeres que fueron violentadas/ golpeadas/ torturadas/ violadas/ desmembradas/ acuchilladas/ descuartizadas/ calcinadas por uno o varios hombres. Lo cierto es que la maquinaria feminicida lleva décadas operando exitosamente en nuestro país en beneficio de todo tipo de agresores y feminicidas  bajo la protección del Estado, y que las niñas y mujeres mexicanas están siendo objeto de una guerra de exterminio a todo lo largo y ancho del país.

El protagonista de esta hecatombe comenzó a visibilizar su rostro macabro al inicio de los años 90 en Cd. Juárez, Chihuahua. Más de dos décadas después, el cáncer se ha apoderado del país entero. Los ejemplos son tan despiadados como incontables: nos tomaría millones de líneas referirlos.

El documental “Señorita extraviada” de Lourdes Portillo, estrenado en 2001, hace un riguroso recuento de las dolorosas circunstancias en que fueron desapareciendo las primeras mujeres. Con estricto rigor periodístico, la cineasta presenta los testimonios de mujeres como Evangelina Arce, que fue secuestrada por un hombre que la violó durante toda la noche para al final liberarla, jactándose: “Si hubiera sido otro, te hubiera matado y te hubiera dejado por acá tirada y ¿quién se hubiera dado cuenta que te había matado?” (sic). Años después la víctima fue Silvia, hija de Evangelina, con la diferencia de que ella no vivió para contarlo.

Silvia_Arce

El modus operandi de las autoridades: la respuesta al “¿por qué no denuncian?”

Olga Carrillo desapareció en 1995. Cuando encontraron una osamenta que podría ser suya, las autoridades le señalaron a su madre un costal de huesos que estaba en un rincón. “Empezó a sacar (el funcionario, del costal): los tenis, sí eran (de mi hija). Luego sacó el pantalón, luego la blusa, la pantaleta. Yo le decía ¿Algo más? Entonces sacó la cabecita, pero despegada, así, un hueso, como un hueso lavado, nada, completamente una calavera de mucho tiempo. Me la puso así para que yo mirara los dientes. Mi hija trajo frenos un tiempo y yo preguntaba. El forense me dijo que esa dentadura no tenía trabajo”.

Así, las autoridades comenzaron a dejar claro cuál sería el trato que recibirían las familias de las víctimas, que frecuentemente eran trabajadoras de maquiladoras estadounidenses que generaban ganancias por 16 mil millones de dólares anuales mientras pagaban a sus trabajadoras 4 dólares diarios.

La activista Victoria Caraveo refiere que cuando aparecieron los primeros ocho cadáveres de mujeres, el Gobernador de Chihuahua (1991-1998), Francisco Barrio, declaró “el problema es que son prostitutas, llevan una doble vida”.

FRANCISCO BARRIO.001

Por su parte, el Procurador de Justicia de Chihuahua, Jorge López Molinar (1992-1998) propuso a manera de solución “Que la comunidad se auto aplique un toque de queda. Las buenas, que estén en sus domicilios, que estén con sus familias, y las malas sean las que anden en la calle”. “¿Y qué pasa en una ciudad como Cd. Juárez, donde 185 mil trabajadoras están en la industria maquiladora, entran a las 5 ó 6 de la mañana, salen en el segundo turno a las 12 de la noche y que es gente que por necesidad de su trabajo tiene que estar en la calle?”, reviró una periodista. “Al que tiene que trabajar no se le puede imponer eso, pero vamos haciéndolo con el resto que sí podemos, por lo menos, y el que va a trabajar es muy clara la ruta que lleva, y es muy clara la forma como viste”, respondió el señor Procurador.

Cerdo Molinar.001

Así, poco a poco, priistas y panistas fueron poniendo su carreta de arena para inspirar confianza en los asesinos e incrementar el número de asesinatos. Mientras tanto, en algún momento surgió la frase “No existe un mejor lugar en el mundo para asesinar a una mujer que Cd. Juárez”, y el fenómeno se fue naturalizando en el imaginario colectivo. Muy pronto las asesinadas dejaron de tener nombre, edad e historia personal para convertirse en estadísticas.

Violadores y feminicidas en México: ¡porque pueden!

Más de dos décadas después, nada más entre 2012 y 2013, fueron brutalmente asesinadas 3892 niñas y mujeres, de acuerdo con el último reporte del Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio. La violencia machista está presente en todos los niveles socio económicos. Muy recientemente surgió otro caso que ilustra la manera en que las autoridades continúan administrando en México la justicia relacionada con los violentadores de niñas y mujeres: El portal Sin Embargo reveló en mayo del 2013, a través de la periodista Lydia Cacho, que Alexia Imaz, hija de Eugenio Imaz, titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN), hizo público que Gerardo Saade Murillo, nieto del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, se había saltado la barda de su hogar en Cuernavaca, Morelos, luego de una larga insistencia para verla. “Ella se había negado a hablar con él; pero ante la negativa, el joven nieto del también ex Gobernador de Hidalgo se metió por la fuerza a su casa, de allí a su habitación, y cuando Alexia se defendió al verlo y se negó a discutir con él sobre la relación que el joven perseguía, la golpeó a puñetazos en la cara”. Saade Murillo debería haber sido detenido en el instante por allanamiento y violencia de género, que, de acuerdo con la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, se persigue de oficio: con la evidencia que en ese momento tenía, la fiscalía podría haber actuado inmediatamente. Sin embargo, concluye Lydia Cacho, el padre de la chica golpeada y el abuelo del golpeador, ambos encargados de la seguridad y la justicia a nivel nacional, respectivamente, negociaron el conflicto, sin tomar en cuenta los intereses de la joven violentada.

ALEXIA IMAZ

Negociadores de la violencia contra las mujeres

Jesús Murillo Karam, Procurador General de Justicia de la República y Eugenio Ímaz, titular del CISEN, encubridores del delicuente (Imagen: CNN México).

Auto defensa o fosa: Las sobrevivientes

El 9 de diciembre de 2013 Yakiri Rubio Aupart, joven de 20 años, fue secuestrada en el Distrito Federal por los hermanos Miguel Ángel y Luis Omar Ramírez Anaya, quienes la llevaron al hotel Alcázar, en la Col. Doctores, donde trabajaba un cómplice y amigo que encubrió el secuestro. Después de violarla, Miguel Ángel intentó acuchillarla, pero Yakiri consiguió defenderse, desviando hacia el criminal el arma con la que intentaba asesinarla, hiriéndolo durante el forcejeo. Asustado, el violador huyó del lugar y poco después murió. Con heridas y huellas de tortura en todo el cuerpo, Yakiri se presentó ante el Ministerio Público para denunciar los hechos. Ahí mismo le tomaron fotografías que después la Procuraduría capitalina intentó desaparecer durante el juicio. Mientras narraba lo ocurrido, entró Luis Omar. Ella lo vio y de inmediato lo señaló ante las autoridades como uno de sus agresores. Él espetó: “Maldita, te voy a matar, tú lo mataste”. Eso fue suficiente para que el Ministerio Público abriera una averiguación previa contra Yakiri por homicidio doloso, y no contra Luis Omar, ahí presente, por el secuestro y la violación de la joven. Según fue registrado en diversas fuentes periodísticas nacionales, la Procuraduría manipuló cuidadosamente las evidencias existentes y fabricó una coartada para proteger al criminal, inventando que Yakiri sostenía una relación sentimental con su agresor. El 17 de diciembre el Juez Santiago Ávila Negrón le dictó auto de formal prisión a la joven, recluyéndola en el penal de Santa Martha Acatitla, para después trasladarla al de Tepepan.

Juez-misogino Santiago Ávila Negrón: El Juez encubridor de feminicidas.

Siguiendo la línea de acción de los Procuradores de Justicia en el país, Rodolfo Ríos, Procurador de Justicia del DF, defendió la decisión de presentar cargos por homicidio calificado en contra de Yakiri. Esto despertó la indignación, la movilización y la presión pública nacional e internacional, que fue lo que consiguió que fuera liberada 8 meses después. El veredicto de las autoridades encargadas de procurar justicia, sin embargo, fue que, al defender su vida del secuestrador, violador y asesino Miguel Ángel Ramírez Anaya, la víctima actuó “con exceso de legítima defensa”, por lo que fue condenada a pagar 423 mil 800 pesos para obtener su libertad. Este tipo de actuación misógina y arbitraria ya la había vivido Claudia Rodríguez Fernando en 1996, en casi idénticas circunstancias.

PUERCO

Rodolfo Ríos: El Procurador de Justicia encubridor de criminales.

Desde otra coordenada del país, en el estado de Querétaro, el semanario Proceso relata el caso de “Jessica”, menor de 16 años, que de camino a casa de la escuela fue interceptada por un auto del que descendieron dos hombres que intentaron secuestrarla. “Sin embargo, ella se resistió con todas sus fuerzas. En medio del forcejeo, logró liberar una de sus piernas y observó cómo otra mujer, que pasaba por el lugar, la tomó del brazo y comenzó a pedir ayuda a gritos, lo que terminó por hacer huir a sus atacantes. ‘¡Pinches putas!’ escuchó que les dijeron antes de marcharse”. Como en el caso de Yakiri, “Jessica” fue revictimizada por las autoridades al denunciar el intento de secuestro. Fue tratada como una criminal por acudir a exigir justicia en los términos que marca la ley.

Las auto defensas femeninas en el mundo: ¡hasta aquí llegaste!

¿Por qué tantos hombres violan y asesinan niñas y mujeres a placer en México desde hace tantos años? Porque pueden. El violador de Evangelina Arce nos lo revela claramente a través de su significativo manifiesto: “Si hubiera sido otro te hubiera matado y te hubiera dejado por acá tirada y ¿quién se hubiera dado cuenta que te había matado?”.

Un ladrón que pretende robar un banco en México necesariamente antes de hacerlo tiene que valorar que su libertad, y su vida misma, correrían peligro de atreverse a concretar su empresa. El Estado, de ser necesario, desplegaría todas las fuerzas necesarias para detenerlo y, en su caso, ultimarlo, lo cual seguramente ha echado abajo las intenciones de muchos.

Pero ni el bienestar ni la vida de una mujer tienen para el Estado mexicano el valor que le confiere a los bienes de los poderosos: así lo comprueba el hecho de que en México, mientras los índices de asalto a bancos disminuyen cada año, los de feminicidio aumentan. Parecería evidente que feminicidas y violadores tienen la certeza de que, en términos reales, ni su vida ni su libertad corren peligro si deciden agredir a una niña o a una mujer; de que la vergüenza de ser estigmatizada y la certeza de ser revictimizada por el aparato burocrático muy probablemente la desalentarán a denunciar la agresión. Si a esto le aumentamos la confianza que le da al criminal saber que cuenta con la protección del Estado para fabricar evidencia que encubrirá su crimen, como en el caso de Yakiri, la conclusión es que puede sentirse libre y seguro para perpetrarlo.

Por otro lado, el derecho al legítimo ejercicio de la defensa ha sido monopolizado históricamente por el sexo masculino. Si un niño regresa a casa llorando por haber sido agredido por uno o varios de sus compañeros en la escuela, la respuesta común parece ser bien clara: “¡por qué no te defendiste?” Niñas y jóvenes, en cambio, por lo general, han sido educadas históricamente en la no respuesta a la violencia, en la sumisión, en la obediencia, en el “no te pongas al tú por tú”, y en el famoso “pareces machorra” si osan asumir cualquier actitud de auto defensa, privilegio exclusivo del sexo masculino. “La no violencia implica que es inmoral que una mujer se defienda de un atacante o que estudie auto defensa”, dice Peter Gelderloos en su libro “Cómo la no violencia protege al Estado”. A pesar de ello, en todo el mundo han surgido movimientos de mujeres que han decidido ponerle un alto a estos crímenes de Estado. Aquí algunos ejemplos:

India: Sampat Pal y las guerreras del sari rosa

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Sampat Pal, mujer india obligada a contraer matrimonio a los 12 años, después de  una vida de observar la atroz violencia ejercida impunemente contra las mujeres en su país, decidió fundar en marzo de 2006 el ejército de los saris rosas, actualmente conformado por casi 100,000 mujeres. “Quise crear una unión femenina, una unión poderosa”, explica su fundadora, que se auto define como feminista, en entrevista para el diario El País.

“El color rosa que vestimos significa revolución. Luchamos contra la dominación masculina imperante, contra los padres que no permiten a sus hijas recibir educación y acuerdan sus matrimonios siendo niñas. Ayudamos a mujeres maltratadas, pero también a pobres y parias humillados por los brahmanes de casta superior. También nos enfrentamos a los pradhans, jefes de gobierno de los pueblos. Muchos son corruptos, no se preocupan de dar trabajo a los necesitados, ni llevan a cabo un reparto justo de la propiedad de las tierras”, declaró para El País esta guerrera india.

Sampat Pal está dispuesta a escuchar los problemas de las mujeres violentadas en Uttar Pradesh, y a blandir su lathi en contra de las injusticias que enfrentan. Así lo hizo, junto con su ejército, para ayudar a Krishna, cuando la violencia que su marido ejercía contra ella la orilló a pedirle apoyo. Su marido nunca volvió a pegarle tras dos encuentros con las guerreras del sari rosa. “Mis sueños se hicieron añicos de niña”, suspira Krishna. “Hoy soy feliz. Mis hijos están sanos. Tengo trabajo. Y sé que mis amigas, que este ejército, luchará por mí si alguien vuelve a intentar hacerme daño”.

Brasil: Doña Carmen

Carmen Doña Carmen. Imagen: The Washington Post

Las mujeres de Campinas, en Brasil, también se han unido para combatir el cáncer de la violencia doméstica. Cuando alguna de ellas es violentada por su pareja, acude a Doña Carmen, líder del movimiento de auto defensa en la localidad. Abusada por su marido ella misma, y harta de atestiguar la violencia que enfrentaban las mujeres a manos de sus parejas a su alrededor, Doña Carmen decidió reunirse con 12 mujeres del barrio, convenciéndolas de adoptar una postura activa frente a la situación. Para ello, según refiere el Washington Post, ideó una estrategia a la que llamó “la disciplina”, que consiste en someter a una “huelga sexual” de 15 días al agresor y a cualquiera que lo ayude a romper las reglas: a los hombres que cometen algún abuso contra sus parejas se les prohíbe beber en el bar local y jugar futbol en la cancha local durante 15 días.

Julio Neto, profesor de la Universidad de Campinas, explico para el diario que las mujeres que conforman el grupo se vieron obligadas a tomar acción porque el Estado no las protege. “La policía ignora sus denuncias”, explica. Dos años después, las mujeres, y la mayoría de los hombres, aseguran que funciona: “Todos pensamos que es bueno”, afirma Renato, marido ex abusador.

Colombia: La magia del “comadreo” y un ejército de “mariposas” para frenar la violencia contra las mujeres

MARIPOSASCoordinadoras de la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro. Imagen: ACNUR/ L.Zanetti

De acuerdo con Eldiario.es, el 86% de la población de Buenaventura, Colombia, es afro descendiente y de ella, el 42.5% ha sido desplazada por el conflicto armado que asola al país. Con una tasa de pobreza del 80%, las mujeres afrocolombianas de esta ciudad son particularmente vulnerables. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), sólo en el primer semestre de 2014 han sido asesinadas 11 mujeres en Buenaventura, tres de ellas descuartizadas, una cifra que supera el total de 2013. En este contexto surgió la Red Mariposas de Alas Nuevas Construyendo Futuro hace cuatro años. “Yo había sido maltratada años atrás, hasta que un día la compañera Gloria me invitó a conocer la red y fue gracias a ellas por lo que yo me sentí capaz de hablar y de expresarme”, relata Maritza, hoy responsable del posicionamiento político de la red y facilitadora de talleres de derechos humanos en el barrio donde vive, en el que se ha convertido en inspiración, repitiendo con otras el mismo proceso que ella vivió. “El efecto multiplicador”, dice.

Mery, integrante de la red, destaca algunos de los valores del “comadreo”, tradición de la cultura afro colombina que han dado en utilizar para combatir el silencio que perpetúa la impunidad de los abusos: “es importante la confianza entre las comadres, tú te reúnes con la otra persona, ella te cuenta lo que le pasa, sus tristezas, sus alegrías, sus ilusiones y proyectos, siempre desde el respeto, el acompañamiento, el afecto mutuo y el secreto, porque lo que se cuenta a una comadre queda entre ellas dos”.

Este año les fue otorgado el Premio Nansen del ACNUR, el más importante de los que otorga este organismo. Para Gloria, el galardón, dotado de 100.000 dólares, garantiza la supervivencia de las Mariposas. “Es poder legar, dejar en herencia a las futuras maripositas el compromiso de que vale la pena apostarle a seguir construyendo una vida distinta”, afirma. Sin embargo, ser Mariposa en Buenaventura no es fácil. Las amenazas forman parte del día al día. Pese a su larga experiencia, Gloria confiesa haber sentido miedo: “es verdad que es peligroso, mis hijas, mi familia a veces me dicen que no me meta en tanto lío, que si mira cómo mueren, qué vas a hacer a tal parte, cuidado, cállate… Un día tengo miedo, pero al siguiente, cuando veo que se puede ayudar, sigo y sigo”. Marizta también ha sentido miedo en alguna ocasión, pero asegura con convencimiento que no piensa renunciar a sus alas. “¿Desistir del proceso? Eso nunca. No lo estamos haciendo para nosotras sino para todas, para las que están y para las que no están, las que han muerto por la causa de ayudar a otras mujeres. Lo hacemos por las vivas y por las muertas”.

Grecia: “No somos idiotas, somos mujeres de la limpieza”

images_1-4bd84Imagen: Arainfo.org

Otro ejemplo del poder que tenemos las mujeres cuando nos organizamos contra el machismo lo ilustró en un artículo el diario Viento Sur, que relata cómo: “Todo comenzó cuando, para imponer la parte más difícil de su programa de austeridad y cumplir los compromisos con sus acreedores, el gobierno de Grecia se centró prioritariamente en las mujeres de limpieza del Ministerio de Finanzas, colocándolas en el mecanismo de ‘disponibilidad’ desde finales de agosto, hecho que les supuso cobrar tres cuartas partes de su salario de 550 euros durante ocho meses, antes de que ser despedidas definitivamente. El objetivo es privatizar el trabajo de las mujeres de la limpieza como un regalo a empresas privadas del ramo, organizaciones mafiosas conocidas como campeonas del fraude fiscal, que subcontratan con salarios de 200 euros al mes, o 2 euros por hora con seguro parcial y ningún derecho laboral, lo que equivale a condiciones de semi-esclavitud. Estas mujeres, a menudo madres solteras, divorciadas, viudas, endeudadas, con hijos o esposos desempleados o discapacitados dependientes, que se encuentran ante la imposibilidad de cobrar su jubilación anticipada después de más de 20 años de trabajo, y sin ninguna posibilidad de encontrar otra fuente de empleo, decidieron no dejarse pisotear.

Después de organizarse entre ellas, ocupan y bloquean cada tanto el acceso al Ministerio, y sobre todo persiguen a los miembros de la Troika cuando quieren entrar, y les obligan a huir y salir corriendo por la puerta de servicio, junto con sus guardaespaldas. Se enfrentan y luchan cuerpo a cuerpo con las unidades especiales de la policía. Todos los días inventan nuevas acciones, que difunden los medios, y alertan a toda la población: en definitiva rompen el aislamiento. Y aquí está, lo que habitualmente está representado por una estadística sin vida y sin alma, la cifra récord de la pobreza, “abstracciones” que se humanizan, adquieren un rostro, se convierten en mujeres de carne y hueso, que además tienen una personalidad y una voluntad política propia. Se llaman Litsa, Despina, Georgia, Fotini, Dimitra … Y con su ejemplo, su valentía, su perseverancia, su rabia por vencer, dan esperanza a todas las víctimas de la austeridad”.

Imposible evitar que estos ejemplos esperanzadores me despierten un mar de cuestionamientos: la Red Mariposas de Alas Nuevas surgió en Colombia en un contexto terrible: once mujeres fueron asesinadas en Buenaventura en el primer semestre de 2014. En contraste, y de acuerdo con datos reportados por el Observatorio Ciudadano Nacional contra el Feminicidio, en México son asesinadas 7  mujeres todos los días.

Según datos proporcionados por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2010, México ocupa el primer lugar mundial en agresión sexual contra mujeres y niñas, y la Secretaría de Salud estima que en el país ocurren alrededor de 120 mil violaciones al año; es decir, una cada cuatro minutos (lo cual difícilmente se aproxima a la realidad, pues se calcula que sólo el 10% de las violaciones se denuncian por temor o vergüenza de las víctimas). Las cifras de feminicidios, solamente en Cd. Juárez, son 15 veces mayores al promedio mundial. Las defensoras de los derechos humanos en México son asesinadas sistemáticamente. Enrique Peña Nieto, actual presidente de la República, gobernó en el Estado de México, actualmente uno de los más peligrosos del país para ser mujer. Las cifras de feminicidios aumentaron alarmantemente durante su gestión y, a pesar de la presión internacional, se empeñó, como lo sigue haciendo, en ocultar y por tanto perpetuar esta guerra contra niñas y mujeres, negándose hasta el momento a emitir una alerta de género. Al ser cuestionado sobre el particular, el actual Gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, declaró a través de su vocero “Hay cosas más graves qué atender”.

Cerdo Eruviel

Aunque, afortunadamente, en la actualidad existen en México numerosas iniciativas valientes, solidarias y creativas creadas por mujeres en beneficio de mujeres, ¿por qué las mexicanas no hemos considerado aún “la unión poderosa”, “el comadreo”, la organización creativa y empoderada con miras a crear una estrategia de auto defensa colectiva contra la guerra feminicida que tiene de rodillas a niñas y mujeres en el país? Valga este artículo como moción en pro de la urgente necesidad de echar a andar acciones para combatir y detener el horror de la maquinaria feminicida en México. En un país en guerra, donde el Estado fascista disfrazado de democracia ha suspendido, sin anunciarlo, las garantías individuales, donde las autoridades son el enemigo, donde las cifras del horror van en franco e incontrolable aumento, la fórmula es, a todas luces, clara: auto defensa o fosa. ¿Qué nos sigue deteniendo para organizarnos, mexicanas?

#NestoraLibre

P.D. Mientras leías este post, la maquinaria feminicida siguió devastando: http://afondoedomex.com/exigen-justicia-familiares-de-alumna-de-secundaria-asesinada-en-cuautitlan-izcalli/

 

 

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  1. La unión solidaria para crear un mundo de respeto a la mujer.

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